Los mínimos familiares pueden suponernos un importante ahorro fiscal en nuestra declaración de IRPF, ya sea por descendientes o por ascendientes.

¿Cuál es la función de los mínimos familiares?

Su función es cuantificar aquella parte de la renta que, por destinarse a satisfacer lo que serían las necesidades básicas personales y familiares del contribuyente, no deben someterse a tributación.

Dan derecho al mínimo por descendientes, los hijos, nietos, bisnietos, etc., que descienden del contribuyente con el que tengan vínculo de parentesco en línea recta por consanguinidad o por adopción.

Se asimilan a ellos, las personas vinculadas al contribuyente por tutela o acogimiento, en los términos civiles aplicables o, fuera de los casos anteriores, a quienes tengan atribuida por resolución judicial su guarda y custodia.

¿Quién tiene puede aplicar este mínimo familiar?

Se tendrá derecho a la aplicación de este mínimo, atendiendo a la situación existente a  31 de diciembre o la fecha de fallecimiento del con­tribuyente en el probable caso de que acaezca en un día distinto del 31 de diciembre.

Los descendientes deben ser menores de 25 años, convivir o depender económicamente del contribuyente, no obtener rentas superiores a 8.000 euros anuales, excluidas las rentas exentas del impuesto y no  presentar declaración del IRPF con rentas superiores a 1.800 euros.

Las cuantías oscilan entre los 2.400 y los 4.500 €.

Y dan derecho al mínimo por ascendientes los padres, abuelos, bisabuelos, etc. de quienes descienda el contribuyente y unidos a éste por vínculo de parentesco en línea recta por consanguinidad o por adopción.

Salvo la edad de los mismos, que ha de superar los 65 años o tener un grado de discapacidad superior al 33% y convivir con el contribuyente al menos la mitad del periodo impositivo el resto de requisitos coinciden con los de los descendientes.

Su cuantía oscila entre los 1150 y los 1400 €.

En ambos mínimos familiares el sujeto que da derecho puede además tener reconocido un grado de discapacidad superior al 33% o al 65% lo que incrementaría sus cuantías.

Pues bien a efectos de su aplicación hay que recordar que en el requisito de que el descendiente/ascendiente no haya obtenido en el ejercicio rentas superiores a 8.000 euros anuales, ese concepto de renta anual, está constituido por la suma algebraica de los ren­dimientos netos (del trabajo, capital mobiliario/inmobiliario y de actividades económicas) de las imputaciones de rentas y de las ganancias y pérdidas patrimoniales reducidas computadas en el año, con independencia del período impositivo en el que se haya producido la alteración patrimonial, sin aplicar reglas de integración y compensación de estas.

¿Esto que significa? Veamos un ejemplo de aplicación:

Ejemplo

Don Juan tiene un hijo de 22 años  con discapacidad del 33 por ciento, que en 2017 ha obtenido los siguientes rendimientos del trabajo:

Ingresos :14.500 euros.  Gastos deducibles: 1.500 euros.

¿Puede aplicar don Juan el mínimo por descendiente?

Solución:

Renta anual del descendiente :

Ingresos íntegros:…………………..………………………………………………………    14.500,00

Gastos deducibles: Seguridad Social…………………………………………………….    (1.500,00)

Gastos (art.19.2.f)…………………………………………………    (2.000,00)

Gastos discapacidad (art.19.2.f)………………………………..     (3.500,00)

Renta neta anual……………………………………………………………………………     7.500,00  

Don Juan puede aplicar el mínimo por descendiente y el mínimo por discapacidad.   

Artículo elaborado por Juan José Mirabent Arroyo, Técnico de Hacienda, Administrador de la AEAT de Motril. Profesor de Máster Fiscal Profesional

PIDE INFORMACIÓN